No es una despedida :  iniciamos la aventura del 2007.

 

         “ Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja”

                                                                                               (Proverbio italiano)

 

                                               “Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego”

                                                                                                 (Proverbio árabe)

 

 

 Parece que fue ayer, cuando el pasado 24 de febrero, entre nervios e inquietud, entre sonrisas y buenas caras, empezábamos la singladura final del Open 2006... Y era la singladura final  de la partida última y definitiva: una semana intensa donde se ha hecho realidad (pero al revés) aquel refrán español que dice “el que nada sabe, nada duda”. O el otro muy elocuente, muy conciso: “aprisa y bien no puede ser”.

 

   Creo poder afirmar, sin equivocarme demasiado, que para MUCHOS (es imposible para TODOS) ha sido una SEMANA IMBORRABLE.  Por eso ya me adelanté en la presentación y  allí (en nombre de  la Junta Directiva) os di las gracias: sabía, tenía la casi total seguridad, de que jugaba con ventaja (son muchos años en los que  las cosas se están programando bien, y están resultando bien – salvo las imperfecciones propias del género humano gracias al esfuerzo y buen hacer de todos).

 

   Permitidme ahora, que, en nombre del equipo arbitral y de toda la Junta Directiva del Ajedrez malagueño, os hagamos UN PEQUEÑO HOMENAJE VERBAL. Que no se quede fuera de él nadie: pequeños y mayores; titulados y no titulados; hombres y mujeres; malagueños y no malagueños; españoles y extranjeros; padres y madres; “campilleros” y de otros lugares de España; jugadores y no jugadores... Para todos y cada uno ... nuestra consideración más sincera.

 

   Como decía aquel otro refrán: “ para aprender, lo principal es querer”. De esto ha habido mucho y bueno, por uno y otro lado, al comienzo de la tabla y en el medio, por las tardes y por las mañanas.  Ya quedó escrito también en el refranero castizo: “si el joven supiera y el viejo pudiera, cuántas cosas se hicieran”.

 

  Para nosotros, como equipo directivo, como responsables de preparar las cosas para que se den las mejores condiciones posibles...no hay aspectos pequeños, ni personas desconocidas o anónimas: todo es muy importante. Porque en una RELACIÓN las cosas GRANDES son las MÁS PEQUEÑAS”... Por eso hemos intentado cuidar lo mejor posible todas las cosas. Lo demás lo habéis hecho todos . En vosotros no cabe el aburrimiento: “el aburrimiento es la enfermedad de aquellos que tienen el alma vacía y la inteligencia sin imaginación”. Por aquí no se ha visto, no se ha notado, ni una cosa ni otra....Sencillamente porque (por propia experiencia lo sabéis) “para ganar forzoso es trabajar”.

 

     Y quedaros con lo profundo, lo de dentro de estas breves líneas :” de las palabras no el sonido sino el sentido”. GRACIAS. Nos vemos en otra ocasión. Aquí estamos.

 

                      Cirilo Gutiérrez,  Director Técnico. Delegado provincial de Málaga.